LANCEROS MOCOBÍES INSISTE CON LA MODIFICACIÓN DEL ESCUDO PROVINCIAL

En el año del bicentenario la Asociación Tradicionalista “Lanceros Mocobíes” de la ciudad de San Javier volvió a reiterar la reparación histórica de modificar las flechas del distintivo provincial, con el propósito de consolidar la paz, proponiendo sean invertidas las flechas, para que lanza y flechas simbolicen que marchamos unidos en un plano de igualdad.

El presidente de la entidad Alejandro Vivas recordó que en abril de 1993, agrupaciones gauchas y centros tradicionalistas de la zona de la costa y el norte de la provincia lo solicitaron al entonces subsecretario de cultura y educación de la provincia Licenciado Miguel Martín.

“Nosotros como Lanceros Mocobíes y como hijos de un pueblo originario, es nuestro deber y nuestra obligación hoy más que nunca que han pasado doscientos años y todavía no se han dado cuenta cual fue el aporte de nuestro indio en esta libertad que hoy estamos gozando, volver a solicitar la modificación del distintivo provincial”, sostuvo Vivas.

Más adelante agrego “los santafesinos deben saber que sino hubiese sido por el Mocobí, Santa Fe no existe, porque ese Mocobí fue a dar su vida cuando Santa Fe era permanentemente atacado por las otras tribus, hasta que llega la pacificación a través de Echagüe y Andía, Vera Mujica, y en nuestro caso con el padre Florián Paucke”.

Fundamentos

El 3 de agosto de 1.822 la honorable junta de representantes de la Provincia, adoptó el proyecto del “Brigadier Estanislao López y creó la bandera que nos distingue de las demás unidades territoriales del país.

Las características del pabellón provincial se encuentran en una nota escrita por el Brigadier en los siguientes términos:”…he meditado salvo mejor opinión de V.H. refiriéndose a la Junta de Representantes – sea cuatricilor nuestro pabellón provincial: colorado a la izquierda; blanco en el medio; celeste a la derecha; y en el centro un óvalo orlado con una franja amarilla donde se note: Provincia invencible de Santa Fe. En lo interior las armas con un sol naciente conforme con el diseño que acompaño, sin perjuicio de cuantas modificaciones parezcan mejores…” (Archivo Histórico de la Provincia de Santa Fe. Archivo de Gobierno. Documentos varios, tomo I, fol. 233. En Gianellos Leoncio. “Estanislao López Santa Fe 1955).

Así nació la bandera de la provincia, el distintivo de los hijos de esta tierra.

La explicación de los elementos que constituyen nuestro “emblema; bandera y escudo, dice refiriéndose a las armas: “Las armas: dos flechas cruzadas con las puntas hacia abajo y en medio de ellas una, lanza con la punta hacia arriba, testimonian la derrota del indígena por el cristiano…”

Si somos concientes de la realidad de nuestros aborígenes y sabemos: que se ha cometido con ellos un verdadero genocidio. Que han sufrido un exterminio casi total. Que los que han sobrevivido viven una vida de miseria y postergación. Que ocupan los últimos puestos en la escala social y realizan los trabajos peor remunerarlos. Que por ser “indio” se le cierran las posibilidades de trabajo sin tener acceso a una vida digna. Que perciben la discriminación. Que por lo expuesto el indígena lleva siglos teniendo que negar su raza. Que lo expresado es también una violación a los derechos humanos. Que nuestra Constitución habla de la igualdad ante la ley y encontramos a los aborígenes reclamando sus derechos y sus necesidades ante la indiferencia del resto de la sociedad de la que todos formamos parte. Que por ser un ciudadano más debe vivir en igualdad de condiciones. Que la discriminación es una forma de racismo y la indiferencia otra forma de muerte.

Y si tenemos conocimiento que los participantes de la IV Conferencia del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), inaugurado el día 12 de octubre de 1.992 por su Santidad, el Papa Juan Pablo II, realizaron un acto de penitencia para pedir perdón a los pueblos indígenas por sus sufrimientos durante la conquista y colonización del continente, por el menosprecio de las culturas autóctonas y por la situación Inhumana de pobreza en que viven, siendo éste un crítico pronunciamiento sobre el sufrimiento de los indígenas desde hace quinientos años.

Confiamos en que nuestros gobernantes, en un acto de justicia, darán prioridad a este manifiesto reclamo en el cual todos estamos implicados, por ser católicos o cristianos, por ser descendientes de españoles o de europeos, por ser aborígenes o mestizos, por ser el origen de nuestra raza criolla.

Las Agrupaciones Gauchas y Centros Tradicionalistas, que tenemos como propósito renovar el sentimiento de amor a la patria exaltando las virtudes que animaron a nuestros hombres en las horas difíciles de la nacionalidad, teniendo como norma permanente el respeto a Dios, no podemos menos que reivindicar los errores poniendo en un plano de igualdad a nuestros hermanos aborígenes que recibieron la dura herencia del despojo y la muerte. Hoy levantamos nuestra voces para pedir ante quienes tienen el deber de velar por el cumplimiento de nuestra Constitución  Nacional, con el propósito de consolidar la paz, pidiendo sean modificados los elementos de nuestro emblema provincial, proponiendo sean invertidas las flechas, para que lanza y flechas simbolicen que marchamos unidos en un plano de igualdad.

De este modo hemos de dar un paso muy importante para la reconciIiación con nuestro pasado histórico y consolidará la paz entre los hombres, no solo del pueblo santafesino, sino del pueblo  argentino en el contexto de los países americanos.

FUENTE: San Javier en Reflejos

Dejá tu comentario