HELVECIA: DOS MUJERES CENTENARIAS

Filomena MartínezRosalía DegiorgioEn los albores del siglo XX, los argentinos estaban abocados a organizar los festejos del centenario del nacimiento de la Patria. Antes de que tuviera lugar la histórica celebración, el 25 de mayo de 1910, en la ciudad de San Justo, el 7 de julio de 1907 nacía Filomena Martínez mientras que el 4 de septiembre del mismo año, en Campo del Medio, paraje ubicado entre Cayastá y Helvecia, llegaba a este mundo Rosalía Degiorgio o sea que ambas están próximas a cumplir 103 años.

Rosalía Degiorgio

Vive en la zona rural, a la vera de la ruta 1, frente al parque El Ubajay, y con asombrosa lucidez y la memoria intacta, nos contó que sus padres eran italianos, Luis Degiorgio e Irene Celotti.. Tuvo 4 hermanos, Ernesta, Amalia, Ana y Guillermo. Cursó estudios primarios hasta segundo grado. El primero en forma particular con el matrimonio de Juan Berli y su esposa Josefina y el restante en la escuela Nº 424 de Colonia Helvecia Oeste. La familia se dedicó al cultivo del maní. “Cuando empezamos, nos cuenta Rosalía, teníamos un arado de mancera y un arado de asiento. Como nos fue bien en una cosecha, mi padre compró otro de asiento, que usaban mis hermanas pues yo seguí con el de mancera tirado por tres caballos. Las mujeres hacíamos todos los trabajos del cultivo: preparar el suelo; sembrar, escardillar, carpir, cosechar y emparvar el maní ya que Guillermo, además de ser mas chico, era medio vago”.

Actualmente, su vida transcurre normalmente. Se levanta a las 6 y 30 y realiza tareas de la casa ayudada por una joven que la acompaña. Según nos aseguró, sus problemas de salud son algunos esporádicos dolores de rodilla que calma con fricciones de un remedio que ella misma prepara.

Filomena Martínez

Es una humilde mujer analfabeta que la mayor parte de su vida se desempeñó como empleada doméstica en distintos hogares de Helvecia donde recaló siendo niña aun porque sus padres y un hermano habían fallecido en San Justo y se sintió muy sola. A pesar de no haber formado una pareja estable, tuvo 8 hijos que crió con mucho sacrificio.

Lamentablemente, el destino le jugó una mala pasada en la última etapa de su vida. Primero fue un accidente de tránsito que la mantuvo inmovilizada un tiempo y se recuperó La mala suerte que la persigue quiso que un golpe en la cadera la condenara hace 6 años a vivir en un sillón de ruedas en su casa del barrio Santa teresita. Pero esos no es todo, el menor de los varones que la cuidaba, falleció súbitamente frente a ella lo que le provocó un shock con graves consecuencias ya que a partir de ese momento tiene serias dificultades para expresarse. La entrevista pudo realizarse con la participación de una de sus hijas.

Leer nota completa en periódico Costalitoral el jueves 11 de marzo de 2010.

Producción periodística y fotos Carlos María Medera.

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